Las medallas empiezan a ser una pieza estrella de Dosprimeras y, trabajando junto a Nurrk, estaba claro que era la oportunidad perfecta para homenajear a la Virgen del Pilar, patrona de la ciudad natal de la marca zaragozana. Ha sido diseñada con una estética más sencilla que las medallas anteriores, pero sin perder la esencia de Dosprimeras con su acabado en textura martelé, seña de identidad. La imagen de la Virgen está en relieve y, en el reverso, como un tierno guiño aragonés, puede leerse “Pilarica”.
Para esta colaboración tan especial crearon una pieza que fuera algo más que una joya, querían capturar tradición y emoción y convertirlas en un amuleto que pueda acompañar siempre. La Medalla del Pilar nace como un reconocimiento a las raíces, a los lugares y personas que sentimos como hogar y a esos cuidados que se heredan de generación en generación.
Cada detalle ha sido pensado para transmitir esa cercanía y el resultado es una joya atemporal, delicada y versátil; diseñada para acompañarte cada día y para conservarse durante años. La Virgen del Pilar es importante para muchas personas y familias y que representa mucho a parte de una figura religiosa, también refleja el apoyo, el cariño, ser sostenido por personas que nos quieren.
Para mostrarlo, surgió la campaña CALL ME PILAR. En ella, ambas marcas se involucraron personalmente, utilizando recursos de sus propias vidas para darle un carácter íntimo: las redes sociales se llenaron de fotos del archivo familiar de los equipos. Además, publicaron cuatro vídeos originales donde se recrean situaciones cotidianas en las que aparece la ayuda de nuestros pilares vitales: esos familiares, amigos y personas cercanas que nos sostienen. A través de estas historias, la campaña pone en valor los vínculos que nos definen y recuerda que detrás de cada paso que damos siempre hay alguien que nos ayuda a seguir adelante.







